Hace tiempo una persona a quien yo consideraba mi mejor amigo me dijo: Necesitas tiempo para que vuelvas a ser tú. La verdad en ese momento no entendí a qué se refería. Ha pasado un tiempo, aproximadamente 10 meses desde esas palabras y justo hoy en este preciso instante lo he entendido o al menos he reflexionado al respecto y esto es lo que comprendo. Nos acostumbramos tanto a ciertas personas y nos dejamos llevar por el apego a éstas, que olvidamos quiénes somos y cómo nos gusta ser. Esa convivencia ocasiona que nuestras actitudes, frases, ideas y un sin fin de acciones que realizamos en nuestro día a día, sea basado en lo que estamos acostumbrados a hacer con esas personas especiales para nosotros, olvidando por completo quiénes somos en realidad. Cuando ese apego (una relación amorosa, una relación familiar o una relación de amistad), se acaba por equis motivos, nos damos cuenta que ya no somos lo que éramos al lado de esas personas, y tampoco somos lo que solíamos ser antes de co...
Reflexiones cotidianas de la vida