Aun recuerdo esos días en que sonaba el silbato del cartero... Yo saltaba de emoción, porque siempre estaba esperando una carta, de mi abuelita, de mi prima o de algún amiguito o de alguien 😁. Era tan emocionante ver llegar al cartero en su bicicleta y entonces hace el sonido con su silbato y depositaba la correspondencia en el buzón. Y si no lo alcanzaba para que me entregara la correspondencia en las manos, pues iba directo al buzón a ver qué cosas había dejado. Que afortunada he sido al vivir esa época, donde el Servicio Postal Mexicano (SEPOMEX) hacía muy bien su trabajo: entregar la correspondencia postal ✉️. Vivir con mis padres me llevo a cambiar de residencia en varias ocasiones de mi vida, por tal motivo tuve la oportunidad de vivir en Ensenada, Monterrey, Tepic, Aguascalientes, y ahora ya por mi cuenta San Luis Potosí. Por un lado fue algo cansado y triste, pues con tantos cambios tenía que dejar de ver a mis amigos y compañeros de la primaria, de la prepa y así. ...
Reflexiones cotidianas de la vida